¿Un estudio de diseño? ¿Un grupo de programadores freaks? ¿Un movimiento de liberación contra el hipsterismo? ¿Un colectivo de dj’s buscando la fama? ¿Una marca de camisetas que financia todo lo anterior?

Tratando de describir lo que somos nos hemos dado cuenta de que somos muchas cosas a la vez. Y que, quizá por eso, porque somos multibanda, ninguna etiqueta nos define por completo. No somos un qué, sino un cómo.

¿Y cómo somos?

Somos tecnocreativos. Creamos como diseñadores y resolvemos como programadores. Asociamos dos gremios que, incomprensiblemente, siguen trabajando de espaldas. Nosotros los tenemos juntos y revueltos.

Somos retrofuturistas. Huímos del culto a la novedad por la novedad. Porque nuevo no significa mejor. Somos amantes de la buena tecnología, amantes de los inventos visionarios y pioneros. Esos que nunca pasarán de moda sea cual sea el gadget del momento.

Y somos buenos. Jodidamente buenos. Y por eso no nos cortamos en decirlo. Porque nos chifla lo que hacemos y porque trabajamos con los mejores para cada cosa. Y cuando no tenemos al mejor, salimos a buscarlo. Así de fácil.

Somos como somos. Ni más guapos ni más altos: únicos. Y aunque admiramos a muchos, no intentamos parecernos a nadie. Porque, como dijo el sabio, “lo mejor de ser uno mismo es que no tienes competencia”.